HISTORIA DE LA EDAD ANTIGUA
La Edad Antigua supone dejar atrás la prehistoria para dar comienzo a la historia de la humanidad que llega cargada de buenos y malos momentos. Desde la Antigüedad, el ser humano empezó a cosechar grandes logros, incluso maravillosos, y enormes decepciones, incluso vergonzosas. Todo ello, empezó a gestarse antes de la llegada de la Edad Antigua, pero esta marca la diferencia porque es a partir de ella cuando comenzamos a tener documentos escritos repletos de subjetividad (pensamientos, diarios, notas…) o más objetivos (facturas, listados, recetas…) que dan testimonio de lo acontecido en cada etapa por la que han transitado tantas y tantas generaciones de seres humanos.
¿Qué es la Edad
Antigua?
Es la época histórica
que coincide con el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones o
civilizaciones antiguas.
La Edad Antigua o Antigüedad es el conjunto de
eventos pasados.
Inicio de la Edad Antigua
La historia antigua
cubre todos los continentes habitados por humanos en el período 3500 a. C. – hasta
el siglo V d. C. El sistema de tres edades periodiza la historia antigua en la
Edad de Piedra, la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, y generalmente se
considera que la historia registrada comienza con la Edad del Bronce. El
comienzo y el final de las tres edades varía entre las regiones del mundo.
Final de la Edad Antigua
El final de la Edad
Antigua en la civilización occidental coincide con la caída del Imperio romano
de Occidente, en el año 476 (el Imperio romano de Oriente sobrevivió toda la
Edad Media hasta 1453 como Imperio bizantino), aunque tal discontinuidad no se
observa en otras civilizaciones. Por tanto, las divisiones posteriores (Edad
Media y Edad Moderna) pueden considerarse válidas solo para aquella, mientras
que la mayor parte de Asia, África y América son objeto en su historia de una
periodización propia.
De esta manera, la Edad Antigua comprende unos 35 siglos
entre el Neolítico y la Edad Media.

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